Mensaje para mis amigos venezolanos (Opinión)

Publicado en por dacab

Éste fue un amanecer de incertidumbre, de frustración, y por qué no decirlo: de dolor. Dolor de patria para mis amigos venezolanos. Hoy, el día comenzó manchado con mentiras, con una demostración de abuso del poder, con un desconocimiento burlesco de la democracia, con el que a gritos enteros de sofismas buscan promover una igualdad democrática inexistente, cuando hasta el más ciego sabe que no es así. Hablan de  lo malo que son los “imperios”, cuando llevan creando poco a poco su propio imperio de corrupción donde, también lo puede percibir un ciego, únicamente se benefician muy pocos con las grandes riquezas del petróleo, y aquellos ingenuos, o aquellos que han comenzado a vender sus conciencias, se deleitan con las migajas que les dejan caer aquellos que los han convertido en lacayos  de un gobierno dictatorial totalmente antidemocrático. Pero cada pueblo tiene el gobierno que se merece, dice una frase célebre; pero en este caso, ¿es justo qué la mitad del país pague por los errores de la otra mitad? ¿Es justo qué personas como mis amigos y familiares, y de seguro miles de venezolanos, trabajadores, honestos, soñadores, personas que dignifican a su país, tengan que sufrir los suplicios de una dictadura? Porque no nos digamos mentiras; cualquier partido político, independiente de su corriente política, de su ideología, que busque por todos los medios perpetuarse en el poder no es otra cosa que una dictadura malsana para cualquier país democrático. Me imagino que se preguntarán  el por qué me atrevo a opinar. La razón no es otra que aquella que me motiva el cariño que me profesan muchos amigos venezolanos. Yo estuve en Venezuela cuando Chávez se postuló para presidente; y así no me gustara, y hay que decirlo, vaya si era elocuente su discurso.  Para tristeza de muchos venezolanos, con el transcurrir del tiempo, ese discurso se distorsionó. Es que bien lo dijo Simón Bolívar, y lo he escrito varias veces: “Cuando un gobernante permanece mucho tiempo en el poder; el pueblo se acostumbra a obedecerle, y el gobernante se acostumbra a mandarlo”. Por supuesto esto no es nada sano para cualquier democracia.

Durante un buen tiempo viaje muchas veces por su país; he disfrutado de su cultura, de su gente; me han acogido, me he divertido, también me han golpeado y me han puesto un arma en mi cabeza por robarme, gracias a Dios todavía estoy aquí; claro que eso, a veces, suele pasar en las grandes ciudades. Para mí ese hecho no se convirtió en un motivo para denigrar de un pueblo que estoy seguro no está representado por esos malandros, o por aquellos que abusan de su poder. Así que pese a las malas experiencias que tuve, incluso con la guardia venezolana, y que fueron pocas y aisladas, tengo grandes amigos y le profeso un fuerte cariño a este hermano país que conozco bastante. Por eso mismo, creo que es completamente nocivo, incluso  para cualquier país, promover ideas de igualdad cuando las acciones de sus promotores desmiente tal ideología. Una de mis frases es: las acciones de las personas es la verdad que confirma o desmiente sus intenciones.  No se necesita ser muy intelectual o sabio para ver que las acciones del gobierno venezolano no son muy elocuentes con su discurso. Así nos pasa a nosotros con la guerrilla, y con algunos sectores de nuestro gobierno, por no decir: casi todo; para tristeza de nuestros pueblos.  Mis amigos, ahora que su nación está dividida,  ahora que su amado país está cubierto por la sombra de la desesperanza, es el momento para unirse y hacer valer el derecho que les otorga el ser parte de una democracia. Con amor por su país y por su pueblo, alza la voz con argumentos, no con gritos; levanta el brazo como un símbolo de libertad, no de violencia; únete a todos aquellos que creen que es justo hacer valer sus derechos, y no caigas en las trampas que la ignorancia puede crear, aquellas que pueden llevar a su amado país a sangrar. Mantén la fe y promueve la esperanza, incluso para aquellos que han sido participes de tal debacle. Sin importar lo que suceda, no te conviertas en lo que estás buscando cambiar, deja que los demás sean los equivocados, la historia ha demostrado que nada dura para siempre, y el tiempo de tu gobierno ha comenzado a decaer. De lo que se siembra se recoge, es una ley universal.

En verdad deseo que tu país logre salir avante de tal situación, que el bienestar, del cual fui testigo, hace años atrás, vuelva a ser el día a día de tu querida nación.

Un abrazo, y que Dios los bendiga.

 

DARÍO CABRERA ALMARIO

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